Consumo fantasma en empresas: ¿cómo puedo reducirlo?

El consumo fantasma, también llamado consumo ‘stand by’ supone un 10% del consumo energético de nuestras empresas u hogares según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), algo que indudablemente incrementa nuestra factura eléctrica más de lo que nos gustaría.

Llegados a este punto te estarás preguntando qué es el consumo fantasma y si tú también los estás realizando sin ser consciente de que esto puede incrementar tu recibo de la luz considerablemente.

¿Qué es el consumo fantasma?

El consumo fantasma se produce cuando varios aparatos continúan estando enchufados a la red. Nos referimos a esos equipos como el microondas, calefacción, flexos, regletas o pantallas que a pesar de estar apagadas siguen conectadas al enchufe.

Llegados a este punto estarás pensando en apagar de inmediato todos los equipos de tu empresa, pero ¿consume lo mismo un aparato eléctrico apagado que uno encendido? ¿cuánto consume  cada aparato en ‘stand by’?

El consumo fantasma, el gran temido por los consumidores

Antes de llevarte las manos a la cabeza, hay una serie de pensamientos generales a matizar y que de seguro te tranquilizarán.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el consumo fantasma es de unos 5W, aunque existen diversidad de factores que pueden hacer variar estos valores. Y que es el consumo fantasma puede variar enormemente en función del tipo de dispositivos, de los modelos e incluso de las marcas de los mismos.

Para tu tranquilidad, la OCU ofrece una calculadora de consumo ‘stand by’, donde puedes realizar una estimación de cuánto consumo energético realizas en tu oficina con tus aparatos electrónicos apagados.

A través de estas calculadora podemos estimar que:

  • Televisión LCD: 2W
  • Ordenador portátil: 4W
  • Teléfono inalámbrico: 4W
  • Monitor de ordenador: 1W

Consejos para evitar el consumo fantasma

Móviles conectados siempre a un enchufe, ordenadores en reposo, estufas enchufadas a pesar de no estar encendidas… Son múltiples los dispositivos que tenemos apagados pero sin embargo permanecen siempre enchufados a la red eléctrica.

La comodidad diaria provoca que muchos opten por no desconectar sus dispositivos nunca. El verdadero problema reside cuando este tipo de consumo fantasma se produce en una oficina o en cualquier otra empresa donde miles de dispositivos están apagados pero continúan enchufados provocando que haya una nula eficiencia energética, incrementando la factura de la luz considerablemente.

A continuación, Linkener te dará una serie de consejos para conseguir que tu negocio sea más eficiente energéticamente reduciendo los consumos fantasma:

  1. Utiliza extensiones inteligentes que eliminen el consumo fantasma. A través de estas extensiones podrás enchufar los dispositivos que utilizas de manera habitual como el módem o los portátiles y darle al botón de apagar cuando la empresa se encuentre en horario de cierre o de vacaciones.
  2. Que las regletas de la oficina, o de cualquier otra infraestructura, cuenten con el interruptor de encendido y de apagado.
  3. Comprar nuestros equipos de manera consciente. Como ya hemos mencionado con anterioridad, el consumo energético en reposo de un equipo dependerá de la marca, del procesador y del modelo escogido.
  4. Instala temporizadores programables para desconectar aquellos equipos que no se vayan a utilizar durante un periodo concreto de tiempo, como por ejemplo las fotocopiadoras de una oficina cuando es de noche. Según la Cámara de Comercio, una fotocopiadora encendida toda la noche supone un consumo energético similar al de producir más de 1.500 copias.
  5. Desenchufa el dispositivo cuando ya esté cargado. En muchas ocasiones, y pese a estar cargado ya, solemos tenerlos enchufados malgastando una gran cantidad de energía. Sucede por ejemplo con los teléfonos móviles, los portátiles o las tablets.
  6. Contar con un contador con telemedida como el de Linkener te ayudará a conocer como es tu consumo energético minuto a minuto. Gracias a este contador podrás saber si hay algún equipo que queda encendido y si se están produciendo algún tipo de consumo fantasma.

 

Como puedes ver son cambios sencillos que muchos de ellos se pueden llevar a cabo desde ya. Todos estos pequeños gestos pueden ayudarte a ser más eficiente energéticamente y, como consecuencia, ayudarte a ahorrar e tu factura eléctrica.

 

¿Quieres reducir tu consumo energético?